Hoy voy a poner a parir a la humanidad en casi su totalidad.
La idea me vino a la cabeza viendo "Sé lo que hicisteis...", que lo veo para echarme la siesta. Este programa, si bien tiene cierta gracia, no deja de ser populista, chabacano y sectario, pero a lo que voy: Denunciaban (con buen ojo) que un canal de televisión había puesto chorrocientas veces un vídeo en el que le pegaban una paliza a un tío que sigue en el hospital... en fin...
Aunque esto es indignante, es sólo una pequeña muestra del sadismo que reina en el "mundo civilizado" que todos amamos, y con el que muchos demócratas convencidos querrían acostarse y repetir. La gente disfruta con el miedo y el dolor de los demás, y algunos con el propio. Los encantadores anuncios de la DGT son un buen ejemplo...
Anuncio X: Un señor (A) habla por teléfono con otro (B) diciéndole que el partido ha sido muy bueno y no sé qué más. Entonces aparece la imagen de A por el teléfono y en vez de la voz se oye el teléfono comunicando. La imagen pasa a B y su coche estampado, se oyen sus gemidos e intenta alcanzar el teléfono.
Genial... hay niños que ven esos anuncios, ¿saben? Lo mejor es que los hace un departamento del gobierno.
Anuncio Y: La verdad es que lo recuerdo menos... En resumen: Habla de un padre que quiere a su hijo, y no quiere hacerle daño. No le pone el cinturón y supongo que el coche se choca (estaba comiendo macarrones con carne picada mientras veía el anuncio, no le pude prestar mucha atención). El slogan es....: "Para hacerle daño a tu hijo no tienes que ponerle la mano encima, basta con no ponerle el cinturón".
Análisis: ¡Están acusando al padre hipotético de MATAR a su hijo! Es algo horrible. ¿No se dan cuenta de que ese anuncio lo puede ver un padre que perdiera a su hijo en un accidente? No ponerle el cinturón a tu hijo es una negligencia, cierto, pero de ahí a hundir a los que se les haya pasado, e insinuar que son los asesinos de sus hijos... Lamentable.
Imagino que habréis visto muchos anuncios de este tipo. Son brutales y crueles, patrocinados por un gobierno que nos quiere demasiado como para pensar que podemos actuar y razonar por nosotros mismos. Una política paternalista que invalida la inteligencia del ciudadano, y por lo tanto hace que el ciudadano deje progresivamente de usar su inteligencia.
Sin embargo, este ataque a la sensibilidad no termina aquí, ni mucho menos.
Vi el otro día en el Metro un adorable cartel sobre los malos tratos: Una casita de muñecas de tres pisos. En el piso central una muñequita muy mona de una mujer, y a escasos centímetros un puño y un brazo de tamaño real. Vamos, el puño del tamaño de la mujer, entrando por una pared.
Pocas veces he visto algo tan macabro. Fomenta el miedo. Se plantea un ambiente tan tranquilo e infantil como una casa de muñecas, y un puño gigante rompe una pared para aplastar a la dulce muñequita. Lo veo mucho más propio de un relato gore que de un anuncio de "sensibilización".
De nuevo, también en la campaña contra los malos tratos hay muchísimos anuncios mucho más sádicos y macabros.
Los individuos que hacen esta clase de cosas tienen un problema, o si no lo tienen es que son unos hijos de puta (¿el Blogger censura palabrotas? ahora lo comprobaré). Su problema, si lo tienen, es confundir razón con sensibilidad. Se escudan en la excusa de hacerlo para que la gente comprenda el problema de no tener cuidado en la carretera, o del maltrato de género. Pero se les escapa que la comprensión jamás se logra con imágenes impactantes o musiquitas tristes. El instrumento de la comprensión es la Razón, cuya principal herramienta es la Palabra. La Palabra es la única capaz de lograr una comprensión. Un texto en el que se explique cuáles son estos problemas, o alguien que dé un conferencia en televisión haciendo que la gente se concience de lo que pasa. Las imágenes y los sonidos no exaltan la Razón, sino el sentido. Despiertan sentimientos irracionales en la gente que muchas veces están equivocados y no se corresponden con el mensaje del emisor. Hacen que los receptores se confundan.
En otro ejemplo, las "advertencias" contra las drogas, se ve claramente como el propósito es hacer que la gente que los ve diga "qué penita" en vez de plantearse seriamente el problema. Aparecen jóvenes jodidos por la droga, con sobredosis o simplemente acabados. Sería infinitamente más efectiva una campaña que INFORME sobre los peligros de las drogas, que explique con palabras las razones por las que no hay que tomar drogas (aunque creo que no se debería hacer una cosa ni la otra, que cada cual se meta lo que quiera). La efectividad sería superior, y los encargados de hacer estos anuncios tienen detrás todo un grupo de sociólogos y psicólogos que se lo podrían indicar. Si no lo hacen, creo yo, es porque a la gente le gusta el sufrimiento. Sienten un placer obsceno, que no se confesarían ni a sí mismos, al ver el dolor ajeno.
En otros campos se puede ver el sadismo humano. Por ejemplo la prensa del corazón. Los mediocres se revuelven en la mierda y las miserias de unos personajes. Tienen evilgasms al ver a los famosos insultándose, o a la señorita vulgar P (es una variable, no una inicial de un nombre real) siendo rechazada por su familia.
Mi teoría para explicar el sadismo es esta: El hombre se entrega a sus sentimientos más bestiales (animales). Instintivamente sienten la lucha por la supervivencia, y suponen que el hecho de que los demás estén mal es un punto más que tienen ellos. Al sentirse mejor que los demás, con menos problemas, sienten (que no piensan) que son menos rivales. Se entregan al instinto más primitivo y anacrónico, en vez de moderarlo con la maravillosa Luz de la Razón. Son hombres-bestia.
Fin del comunicado.
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miércoles, 3 de diciembre de 2008
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